PRÓLOGO ( presentación)

 

En esa obra, “Al Borde de la Inocencia”, me recreo en los pensamientos repletos de imaginaciones y fantasías eróticas desplegadas entre él, ya maduro, y ella, al límite de la edad prohibida, y con la intensidad emocional desbordante que me hace gozar del poder de la mente, con la que juego, y juego fuerte llevando el pensamiento a la visión real de lo imaginado, y así vivir con intensidad cada verso.

 

Estimo que “Al Borde de la Inocencia”, no deja de ser una veneración al tremendo tesoro de la mente que nos puede trasladar a ver lo invisible, incluso atrapar las imágenes en la oscuridad y hacerlas ciertas, vivirlas y hacerlas intensas, salpicadas con las entregas más apasionadas y las delicadezas y caricias más tiernas resultantes del amor, de la estima o la consideración.

 

Eric Maunt



 

LOS PECHOS PUNTIAGUDOS

 

 

Los pechos puntiagudos.

La pequeña flor abriendo sus pétalos.

La prohibición de olerlos.

El atrevimiento de admirarlos.

El despertar de los deseos.

La inundación de imágenes.

La tentación de lamerlos.

La admiración de lo bello.

La naturalidad de rozarlos.

Los sentidos presionando.

El huir indeseado.

El rechazo negativo.

La persistencia absorta.

Los tiernos pequeños pechos.

La diminuta coloreada aureola.

 

Imposibilidad de desviar la mirada.

Imposibilidad de no ser insensible.

Imposibilidad de no estremecerse,

y contemplando aquellos pechos excitarse,

sentir el pulso desenfrenado, acelerado.

Barajar la sensatez con la insensatez,

y explayarse por el placentero egoísmo,

a admirar los pechos y más aún, a desearlos.

 

Pechos pequeños puntiagudos,

despertáis en mí sentidos quizás absurdos,

quizás simplemente en mí desconocidos.

 

 

 



 

ÉTICA.
APRECIAR EL LÍMITE DE LAS CONCESIONES

 

  

Ética.
Apreciar el límite de las concesiones.

Respetar las libertades de los demás.

Actuar según las normas enseñadas y más aún,

según el propio sentir indicativo justo de lo correcto, 



Saber lo justo, lo apropiado y seguir su camino recto,

sin intentar ni siquiera bordearlo o darle un rodeo.

 

Lejos de la mente la insensatez de desviarse hacia lo absurdo.

Plena la convicción de actuación racional sobre la irracional.

Convencimiento total de la enérgica firmeza bien cultivada.

 

Ética. Se acumula en la mente el significado de la palabra  

cuando se quiere darle la importancia y alcance que tiene.

 

Sin embargo, el cuerpo débil, falto de carácter y egoísta

desquebraja su significado y corroído por las tentaciones,

la ética queda como una ironía danzando picardiosa en la mente,

y actuando guardo las apariencias en el entorno de los intereses.

 

 

 

  

 



 

PERFILADOS LOS SUEÑOS DEL CUERPO TIERNO

 

 

Perfilados los sueños del cuerpo tierno.

La oscuridad del entorno, el mundo oculto.

Centrados los pensamientos en los deseos.

Navegando las ilusiones para barajar los sueños,

convirtiendo las irrealidades en hechos ciertos.

Verídicas las imágenes en la necesitada mente.

 

Perfilados los sueños, absorber su jugo y chuparlos.

Amodorrarse abandonando los sentidos a la imaginación.

Navegar entre las tinieblas recreándose en el bello cuerpo.

Apreciar las formas estilizadas y sus limpias carnes.

Libres de atavíos se extiende el cuerpo a sus anchas.

Inmóviles sus miembros sólo se aprecia tu tensión, sus jadeos.

 

Perfilados los sueños que cubren los deseos,

aletargarse maquinando mil situaciones irreales combinadas.

 

Sólo huele el placer de las partes húmedas excitadas.

 

Sólo contorsiona el cuerpo las atrayentes irrealidades.

 

Locura. Podría ser la locura de la mente insana, insensata.

Perfilados los sueños me arrebatan la sensatez tan cultivada.

 

 

 

ESAS PIERNAS INTERMINABLES

 

 

Esas piernas interminables.

Ese culo que parece pedir guerra.

Esos pechos escapándose del sujetador.

Ese aroma de la flor no deshojada.

Esa insensatez de aproximarse sigilosamente.

Ese nerviosismo que agita la sangre.

Esa atracción de la carne tierna.

Esos rizados y tupidos cabellos.

Esos firmes brazos todavía libres.

 

Ese mundo oculto de tu cuerpo.

Esas partes desconocedoras de su atractivo.

Ese vientre presto a clavarle los dedos.

Esa fuente pendiente de abrirse a cielo abierto.

Ese perfume interior todavía no aflorado.

Esa sensibilidad dormitando sosegada.

 

Destruir los principios y echarse mar adentro.

Ahogarse a bocanadas sumergido en tus aguas.

No respirar, absorbiendo tus olores como aliento.

No decir nada, simplemente, comerte temblando.

 

Destruir los principios y arrebatar tu virginidad.

Sumergirse en tu cuerpo apretando tus tiernas
carnes.

 

No respirar, impregnándose del latir excitado de tus pechos.

No decir nada, simplemente, hacerte sentir la vida un instante.

 

Esos ojos limpios de lo inimaginable.

Esos labios secos de dulces besos.

Esas manos libres todavía del desespero.

Ese cuerpo podría ser el acto de un sueño.



 

¿POR QUÉ SE DETIENE MI PENSAMIENTO AL SUEÑO DE UN CUERPO?

 

 

¿Por qué se detiene mi pensamiento al sueño de un cuerpo?.

 

¿Por qué no puedo soñar con un cielo abierto, sin cuerpos?,

donde el entorno esté cubierto por un río de transparentes aguas

o quizás unos caballos tranquilamente bebiendo en el riachuelo, o

quizás, a lo lejos, inundado el viento por el silbido de un pastor

llamando a sus ovejas, o los constantes golpes de la azada

del labrador sobre la tierra.

  

¿Por qué se detiene mi pensamiento al sueño de las carnes tiernas?.

 

¿Por qué no puedo soñar con una fuga libre a campo abierto?,

donde correr cruzando los campos sea el máximo placer alcanzable,

o la sensación de libertad corriendo desnudo sea inimaginable

 o quizás, a lo lejos, divisando un frondoso
árbol ir derecho hasta
su sombra y tumbarse dejándose llevar otra vez

por el dulce sueño  de algo simple, pero que no sea un cuerpo.



 

USURPADO ELENCANTO DEL SUEÑO INTRASCENDENTE

         

 
Usurpado el encanto del sueño intrascendente.

Plagada la noche de deseos un tanto absurdos,

que balanceándose en ellos se aceptan con agrado,

a pesar de saber lo irracional del atrevimiento,

a pesar de saber su discrepancia con la ética.

 

Todo son sueños, maquinaciones de la mente despierta,

 y así se encubren los atractivos deseos impuros,

 justificándolos en que todo son sueños visiones involuntarias.

 

 ¡Cuánto a veces se daría por no despertar de los sueños!;

  dormir despierto e infiltrarse en las imágenes irreales.

  Estar convencido por un instante en que todo es cierto,

  que aquello que deseas es tan real como en un día despierto.

 

   ¡Cuántas veces se cerrarían los ojos desmenuzando los sueños!;

   recreándose en cada detalle, absorbiéndolo sangre adentro.

   Aferrarse a una imagen, a una situación, a una ilusión,

   y vivir plenamente convencido de que todo aquello es cierto.  

 

 

CUANDO LAS FUERZAS OBLIGAN

 

 

Cuando las fuerzas obligan

y la atracción es más poderosa que la voluntad.

 



Cuando se pesan los pensamientos

y los impulsos  vencen a las sensateces

y la vida tiene razón de ser, y el instante importa.

 



Riesgos jugando con precauciones.

Ética envuelta en disfraces

y la pasión salvaje gobierna la mente y sucumbe la carne.

 

Cuando los instintos se declaran

y la aproximación es más imperativa que el alejamiento.

 



Cuando se sospesa el cúmulo de deseos

y los latidos dominan al cerebro

y la vida parpadea en el corazón, y el instante es significativo.

 

Sueños forjándose en realidades.

Carnes que comparten vida,

y la creación de los cuerpos que engendran continuidad.

 

Cuando la pasión domina, la mente obedece.

 

 

 



 

MIEDO A MORIRME EN TUS LABIOS

 

 

Miedo a morirme en tus labios.

Miedo a quemarme en tu lava.

Miedo a ahogarme en tu silencio.

Miedo a quedarme herido.

Miedo a olvidarme de mí.

Miedo a castigarme sin ti.

Miedo a refugiarme en tu recuerdo.

Miedo a ocultarme en tu sombra.

Miedo a secarme con tu sed.

Miedo a ahogarme en tu pozo.

Miedo a enfurecerme en tu olvido.

Miedo a acobardarme ante ti,

 

y

 

afronto el miedo sin razonar

y entierro al miedo a propósito,

y destierro al miedo con malicia,

y disfrazo el miedo con artimañas,

y no creo en el miedo por intereses,

y sucumbo a tus labios con deseo,

y me entrego a tu cuerpo como macho,

y te estimo como a la lluvia,

y te venero como al sol,

y te necesito como el aire,

y te como,¡cómo el pan de vida!,

y los miedos quedan flirteando

entre la razón y la locura,

y la vida juega entre miedos y pausas.