Eric Maunt, Poesías

Mi partida de nacimiento

Aqui podría tener unos quince años, con mi primera guitarra y en mi casa recien estrenada con el enorme sacrificio de mis padres, Enrique labrador cultivando hortalizas por aquel tiempo y vendiendo plantones de naranjos, y mi madre Amparo, modista, haciendo por aquellos tiempos gabardinas y pantalones; todo por hacerse una casa nueva, seguir adelante y darme una educación.

 

Esta guitarra me acompañó hasta Londres y allí se la regalé a un compañero de cocina de Santander que deseaba aprender a tocarlo, aunque creo que nunca lo consiguió. Ni yo tampoco. Sin embargo si que me ha dado muchos momentos de felicidad y ha conseguido que esté ahora aquí contándose esta mi vida de la que ella forma la parte más fundamental de mi historia.

 

 

Mi primera guitarra

Aqui podría tener unos quince años, con mi primera guitarra y en mi casa recien estrenada con el enorme sacrificio de mis padres, Enrique labrador cultivando hortalizas por aquel tiempo y vendiendo plantones de naranjos, y mi madre Amparo, modista, haciendo por aquellos tiempos gabardinas y pantalones; todo por hacerse una casa nueva, seguir adelante y darme una educación.

 

Esta guitarra me acompañó hasta Londres y allí se la regalé a un compañero de cocina de Santander que deseaba aprender a tocarlo, aunque creo que nunca lo consiguió. Ni yo tampoco. Sin embargo si que me ha dado muchos momentos de felicidad y ha conseguido que esté ahora aquí contándose esta mi vida de la que ella forma la parte más fundamental de mi historia.

 

 

Mi primer grupo musical

Movidos por la enorme afición a la guitarra y bajo la dirección del gran maestro de la misma Enrique Agut formamos nuestro primer grupo músial juntamente con  los hermanos Herrera, Iserte y servidor. Aqui interpretamos "Romance anónimo" a dos guitarras y los demás recalcando los bajos. Nuestra primera actuación en público que jamás se olvidaría.

Mi guitarra "En busca de tu alma"

Esta sería la guitarra que llenaría mis horas; la que le dedicaba tiempo intentando tocar obras clásicas de los grandes compositores y con la que escribiría todas mis canciones por lo que ella y yo éramos una y carne y conocía de mi vida y de mis pensamientos más que nadie. Lamentablemente quizás también murió un día que me la robaron del coche en un parking; quizás como una enseñanza de la vida que hasta las cosas más bonitas y agradables un día cualquiera pueden desaparecer. Sentí su pérdida y le dedique un libro titulado "En busca de tu alma", para que la mágia de la guitarra pueda aprenderla con facilidad todo aquel que se lo proponga, ejercicios de solfeo canto, ejercicios guitarra y pequeñas obras que desean conducir a una base sólida para penetrar en su alma.  Más adelante ya te cuento sobre esta obra dedicada a todos aquellos que tengan interés en acariciar las cuerdas de una guitarra.

Mi fiel y sincera compañera, mi guitarra

A esta guitarra le debo un poco más, ya que fueron muchos años que la tuve en mis manos, quizás unos 25 años; veinticinco años cargados de historia, de subidas al cielo, de sombras, de iluminación intensa, de risas, de llantos, y todo esto conjunto el despertar del sentir profundo por su alma, esa que cubría mis horas y que conseguia ser mi compañera sentimental y sincera en cada minuto de mi vida, y así de vez en cuando me esforzaba en tocar algún tema de clásico, de Francisco Tárrega, de Villalobos, de Andrés Segovía, pero solo se quedaba en eso en un esfuerzo que nunca culminaba en una interpretación perfecta de las obras, pero que sin embargo me ayudaron a amar la guitarra al entender lo que podía sacar de ella, y lo que estaba aún por descubrir, y así apreciar a aquellos que también intentaban dominar sus cuerdas,si bien es muy difícil dominarla por completo; siempre hay una parte en la que no se deja y eso hace que permanezca siempre misteriosa y atractiva.

Con los motivos que haya iba componiendo compré una guitarra acústica pensando que le daba otro toque a mi música, y sí, estaba en lo cierto; con esta guitarra toque "Back door love" y para mi sorpresa, y sorpresa que otros que me conocen, Ëric Mount estuvo sonando en BB1 con el D.J. Scott Mills durante cierto tiempo;  a decir verdad la canción la utilizaba como maqueta para introducción a su programa, y estuvo hablando de Eric Mount como el nuevo James Blunt, un cantante de atraer a masas. En verdad también para él Eric Mount era un interrogante. Yo sabía que no alcanzaría más allá; sabía de mis limitaciones y sobre todo que no me debicaba a la música por lo que solo pude satisfacerme de ser famoso por unos meses en dicha cadena. Sin embargo, me supone placer el pensar como yo, Enrique Monferrer, llego a la BBC cantando en inglés y estoy alli donde muchos otros quisieran estar, y al memos ser famosos por un día.